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Consejos para decorar dormitorios infantiles

Hogar

En la decoración del hogar, el dormitorio infantil quizás sea es la estancia a la que más ilusión le ponemos. Diseñar para nuestros pequeños un espacio único a la par que armónico, donde se sientan seguros y relajados, que los estimulen en todos los aspectos de su desarrollo y que a la vez este espacio crezca con ellos, puede parecer todo un reto.

Pero nada más lejos de la realidad, crear este espacio es totalmente posible. Para que lo logres lo primero que tienes que pensar es que el niño se tiene que sentir cómodo. Por tanto, es importante tener en cuenta su opinión para diseñar su espacio. Suficiente amplitud para el juego y elementos que les permitan mantener el orden y todos sus objetos al alcance, son las principales metas a conseguir en la decoración de cualquier dormitorio infantil.

Otros aspectos a considerar son el espacio disponible y la luminosidad de la estancia. En función de ellos hay que elegir el color predominante en la habitación y el tipo de mobiliario más afín al tamaño de la la misma.

¿De qué color pintar las paredes de un dormitorio infantil?

Aunque la mayoría de las veces optamos por colores vivos, hay que tener claro que los colores estridentes pueden alterar el descanso del niño. Lo más acertado es elegir un color neutro para las paredes y complementar con tejidos y accesorios en los que predominen los estampados o los colores vibrantes, de esta forma podrás ir transformando la habitación a medida que el niño va creciendo.

Para darle un poco más de vivacidad, también puedes optar por incorporar en una de las paredes papel pintado, zócalos, fotomurales para dormitorio o, incluso, usar pintura especial para crear una pizarra con la que den rienda suelta a su creatividad.

¿Qué muebles elegir?

Con respecto al mobiliario, este siempre debe de ir acorde con la edad del niño. Si la habitación es pequeña y la estás decorando para un bebé, no tendrás muchos problemas ya que básicamente solo vas a necesitar una cuna (puedes optar por una cuna convertible en cama) un vestidor y un cómodo sillón. Los accesorios son los que terminarán por definir el espacio.

El tema se complica un poco cuando la decoración es para un dormitorio de un niño algo mayor. En este caso hay que pensar en tres zonas diferentes: de descanso, de juegos y de estudio. ¡Todo dentro de la misma habitación!

Para el área de descanso, la cama es el elemento principal. Elegir una cama nido, litera tren o un mueble compacto, irá en función del tamaño del dormitorio. Existen muebles muy versátiles, que son capaces de adaptarse a las necesidades reales de cada hogar y con los que puedes maximizar el espacio.

La zona de juegos debe de ser amplia y cómoda. Delimitar este espacio con una gran alfombra y colocar muebles plegables o apilables y contenedores etiquetados donde guardar sus pequeños tesoros, puede ser una gran idea. Decorar esta pequeña zona con los diferentes e increíbles murales infantiles existentes en el mercado convertirá la zona de juegos en el lugar de donde no querrán salir.

También es recomendable dedicar un pequeño espacio para la lectura o donde puedan realizar sus tareas escolares. Un escritorio con una silla cómoda y estanterías donde puedan colocar y mantener ordenados sus libros y revistas, sin duda que así conseguiremos que fomenten el hábito por la lectura y por el estudio.

Textiles y complementos

No podemos obviar la importancia de los textiles y de los complementos, a través de ellos vamos a dar el toque distintivo y personal al dormitorio infantil.

La ropa de cama, cojines y cortinas, cuando son elegidas acorde a la temática de la habitación, son capaces de dotar al espacio de una gran personalidad. Los cuadros y las lámparas son los elementos decorativos con los que podrás personalizar la habitación infantil. Pequeños cuadros con el nombre de vuestro hijo, fotografías con bonitos marcos, lámparas que iluminen estratégicamente cada zona…

¡Todo un mundo de posibilidades!

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